Mantras: Vibraciones sanadoras

Los mantras son antiguos sonidos que se transmitieron a través de las épocas–como plegarias, canciones, escritos, meditaciones y demás–de persona a persona, pueblo a pueblo, cultura a cultura. Son muy potentes y producen efectos profundos en la energía de las personas que los escuchan, repiten o cantan . Cada mantra tiene una energía especial. El canto o la repetición de mantras es una de las técnicas del yoga para llegar al samadhi, la dicha suprema.

Si dice que el primer mantra fue el sonido om, que nació con el universo y que existe e impregna todos los espacios y seres. (Ver la entrada anterior sobre el mantra om.) Hay bija mantras  de una palabra (mantras “semilla”) que son para activar los chakras del cuerpo como también mantras largos, como el Maha-Mritunjaya Mantra, que contienen frases largas y muchas líneas.

Cada sílaba y cada palabra de un mantra tiene un efecto específico sobre el cuerpo, la mente, el alma y el cuerpo energético. Hay mantras para sanar enfermedades, mantras para mejorar la memoria, mantras para eliminar bloqueos, encontrar caminos, mantras a cada planeta, a cada dios el panteón hindú, hay mantras con diversos fines y motivos. Los mantras se usan para sanarse, elevarse y lograr paz y dicha interior.

La mayoría de los mantras que se usan en el yoga vienen del sánscrito. Esta antigua lengua asiática tiene una diferencia notable con la mayoría  de los idiomas del mundo: está basada en el efecto de sus sonidos, no en el significado de sus palabras. Es un idioma vibracional. Por esto mismo, es más importante sentir profundamente el sonido de un mantra que conocer el significado detrás de sus palabras.

Los mantras se pueden recitar, cantar y repetir internamente. A medida que uno va cantando o repitiendo un mantra, la mente se va calmando  y uno va entrando en la energía de ese mantra. Hay que dejarse llevar por las olas de sonido, por la fuerza misma de las repeticiones, la música detrás de cada sonido.

Abajo tienen dos ejemplos de mantras musicalizados, de estilos distintos.

Swami Maitreyananda Orchestra, Ganapataie:

David Newman, Amba Bhavani:

Ajna: La sabiduría al mando

Después de recorrer todos los estadíos de la evolución humana en los primeros cinco chakras, llegamos al punto de inflexión en Ajna chakra. Es en el entrecejo donde se juntan todas las enseñanzas que aprendimos durante el crecimiento y la evolución. Aquí ya entramos en un nivel de conciencia muy elevado.

Aquí vive nuestro maestro interior. El Guru. “Gu” es ignorancia y oscuridad. “Ru” es sabiduría y luz. El Guru es el que viaje desde la ignorancia hacia la sabiduría, desde las oscuridad a la luz, y  éste chakra es el denominado “Asiento del Guru”.

Aquí se juntan las polaridades. El sol con la luna, el lado derecho con el izquierdo, lo femenino con lo masculino. Hay unidad, en todo sentido. No hay más diferencias ni discriminaciones ni extremos. Hay solo equilibrio. Discernimiento. Claridad. Verdad. Todas las separaciones que fueron  formando la mente intelectual—los torrentes de pensamiento y emoción—son traspasadas. Somos capaces de ver una verdad absoluta e única. Que somos todos partes de lo mismo.

Dos de los canales energéticos más importantes del cuerpo—Ida y Pingala—que suben por la espalda a ambos lados del canal central, se juntan a la altura de Ajna chakra. Ida está del lado izquierdo del cuerpo y representa las cualidades femeninas de tranquilidad, creatividad e reflexión. Pingala sube por el lado derecho y representa lo masculino: la actividad, la lógica y la acción. Luego, es solo Sushumna nadi (el canal central) que sigue hasta el séptimo y último chakra.

Discernimiento. Claridad. Verdad.

Cuando meditamos, estamos equilibrando Ajna chakra. Intentando traspasar maya, la ilusión de la realidad, para poder ver la verdadera realidad. Sentir nuestra propia verdad y actuar acorde a ella. Ajna es ese  tercer ojo que nos permite ver mucho mas allá de lo que aporta la vista (y que, irónicamente, podemos ver mejor con los ojos cerrados).

La intuición se fortalece cuando tenemos abierto este chakra y tenemos más facilidad para percibir los mensajes del universo. Recordamos los sueños y podemos llegar a tener momentos de clarividencia o telepatía. Procedemos en nuestros vidas desde un lugar muy profundo de claridad y dirección.

Ajna está ubicado en la base del cerebro,  justo por encima de la columna vertebral. Su energía se irradia hacia delante, por encima del entrecejo. Rige el cerebro entero, los ojos, la nariz, la cara y el sistema nervioso central. Influye también sobre dos de las glándulas mas potentes del cuerpo: la pituitaria y la pineal. A la glándula pituitaria le dicen “la glándula maestra” y a la pineal, “el asiento del alma”.  La pituitaria produce hormonas y dirige otras glándulas que hacen funcionar todo el sistema del cuerpo, desde la tiroides hasta las glándulas sexuales. La pineal rige nuestros ritmos—tanto el circadiano como el reloj biológico. Sin cualquiera de las dos, no podríamos funcionar.

Es por esto que Ajna en sánscrito significa “comando”. Este chakra es un verdadero centro de comando del ser.

Problemas con este chakra se manifiestan como dolores de cabeza, tumores cerebrales, problemas en los ojos, insomnio, etc.

Lo lindo de este centro de energía es que se puede abrir en cualquier momento y cualquier edad. Todos hemos tenido momentos de apertura—durante meditaciones, durante momentos de dicha…durante esos momentos de la vida donde todo parece tener sentido, todo está bien, todo es claro, todo está en paz. Eso es Ajna.

Técnicas para desbloquear o activar Ajna

Respiración: Anuloma Viloma (respiración alterna). La idea es usar pranayamas y respiraciones que equilibran los dos hemisferios de cerebro, los dos lados del cuerpo.

Asanas: Las posturas de cierre hacia delante, contacto del entrecejo con la Tierra y contemplación. Ejercicios de ojos. Uttanasana y Paschimottanasana (cierre hacia delante en parado y sentado); Balasana (niño); Janu Sirsasana. Meditación.

Mantras: Mantras a Shiva y Shakti, Mahadevashiva. Om asatoma sat gamaya. El mantra Kundalini de Wahe Guru.

Otras prácticas:

–       La meditación.

–       Contemplación, en todas sus formas y sentidos.

–       Mirar el cielo de noche, las estrellas y otros astros.

–       Escuchar los sonidos en silencio.

–       Meditación sobre nadam, el sonido de las células. Ir aquí: http://www.ayurvedatibetano.es/cuencos.html

–       Reflexionar sobre la vida y la dirección que estás tomando.

–       Mirar el cielo azul.

–       Usar el color azul oscuro/índigo/añil.

–       Ser generoso, poner primero a los demás.

–       Entonar el vocablo “i” o el mantra “ohm”.

–       Llevar un diario de sueños, intuiciones y sincronicidades.

–       Estar en silencio, quietud, soledad.

–       Tocar una planta de menta y oler la esencia que permanece en los dedos.

Color: Indigo (azul oscuro hacia violeta).
Lugar: En la base del cerebro, justo encima de la columna.
Elemento: No tiene. Se asocia con la luz.
Vocal:  “i”
Mantra: Ohm.
Partes del cuerpo: Base del cráneo, cerebro, cara, ojos, nariz, sistema nervioso central, glándulas pineal y pituitaria.
Cualidades positivas: Claridad, contentamiento, discernimiento, desapego, intuición, sabiduría, fe, habilidades psíquicas.
Cualidades negativas: Confusión, dudas, arrogancia intelectual, materialismo, exceso de racionalismo, aislamiento, poca espiritualidad.
Sentido: Ninguno y todos.
Deidad: La unión de Shiva y Shakti (Shakti Hakini).

Para más información:

http://maasyoga.com.ar/los-chakras/

http://www.chakras.net/energy-centers/agya

Chakras, Usando el yoga para equilibrar los chakras de Mary Horsley. Gaia Ediciones, 2006.

Anahata: El amor inquebrantable

El chakra del corazón es el umbral a través del cual podemos salir de nuestro propio ego. Es el paso hacia una realidad mucho más expansiva que nosotros mismos. Detrás de ese paso está la fuerza más grande que contiene este centro del cuerpo: el verdadero y profundo amor.

El amor que nace en Anahata no es solamente un amor sexual ni platónico, ni amor hacia nosotros mismos. Es un amor hacia todo lo que contiene la existencia. Nos nutre, nos sana, nos enaltece. Nos conecta con lo divino. Anahata, en sanscrito, significa “algo que no ha sido quebrado o herido”: esto es lo que tenemos todos en nuestro interior. Solo hay que saber acceder a él.

Nuestra evolución, visto desde los chakras, comienza en los más bajo de la columna vertebral. Nacemos y establecemos nuestra conexión con la Tierra en Muladhara, el primer chakra. A partir del segundo chakra, Svadisthana, creamos nuestra identidad. En el tercero, Manipura, comenzamos a proyectarnos hacia el mundo. Cuando llegamos al cuarto, pegamos ese salto hacia el más allá.

Anahata es como un umbral entre lo terrenal y lo etéreo. Es el lugar donde confluyen las energías yin (que sube desde la Tierra) y yang (que viene desde arriba), la luna y el sol, los costados derecho e izquierdo del cuerpo. Aquí es donde uno tiene que tomar una decisión: vivir su vida según sus miedos o según el amor. Cuando uno elige el amor, confiar en el sentido elevado de la vida, dejar fluir, se abre el chakra y nos permite seguir el viaje hacia los chakras superiores.

Si está bloqueado Anahata, los síntomas pueden ser la tristeza, la desconfianza, la ira y la irritabilidad, los celos, la posesividad, la crítica constante del otro, inestabilidad emocional, dificultad en las relaciones, miedo al futuro. Pueden aparecer problemas del corazón, pulmones, timo, pechos, piel, brazos y manos. Desde el punto de vista energético, todo está ligado a la incapacidad de afrontar los miedos y el temor ante la incertidumbre del mañana.

Cuando uno tiene equilibrio y apertura en este chakra, se siente cómodo en la vida, alegre y confiado. No hay dificultad en relacionarse con el otro, hay intimidad en la pareja, compasión hacia los demás, capacidad para perdonar y dejar ir y confianza hacia el futuro. El amor por todos los procesos de la vida hace que uno confíe, a pesar de la imprevisibilidad de la existencia.

Este es uno de los chakras mas fáciles de sentir—basta nomás poner una mano en el corazón y experimentar lo que produce ese gesto. Es una energía plena, hermosa, dulce y relajante. Un corazón abierto otorga fuerza, alegría y la confianza de saber que nuestros caminos están en buenas manos.

Técnicas para desbloquear o activar Anahata

Respiración: Cualquier forma de respiración o pranayama que uno practique ayuda a activar Anahata. La respiración misma actúa como un suave masaje al corazón. El aire, el elemento base de Anahata, nos da vida a través del prana. El prana va llegando a todas las células, cada parte del cuerpo. Nuestro corazón y nuestros pulmones son alimentados con cada entrada de aire y el cuerpo entero se relaja con cada exhalación. El chakra se expande cada vez que respiramos con intención.

Asanas: Las posturas con mucha apertura de pecho, especialmente las que hacen que nos echemos hacia atrás, activan el chakra. El echarse para atrás implica tener confianza en que voy a estar bien. Tomar ese riesgo, enfrentarlo, ayuda a erradicar miedos y aumentar la fortaleza interior. Dhanurasana (arco), Urdhva dhanurasana (rueda), Bhujangasana (cobra), Ustrasana (camello), Trikonasana (triángulo), Wild Thing, Eka Pada Rajakapotasana, Supta baddha konasana.

Otras prácticas:

–       Entonar el vocablo “a” en tres exhalaciones.

–       Entonar el bija mantra “yam” en tres exhalaciones o durante la práctica de asanas.

–       Masajear la parte interna del pie, justo por encima del metatarso del dedo gordo y la zona aledaña.

–       Escuchar o cantar cualquier música que nos relaje o nos anime.

–       Practicar la amabilidad.

–       Incorporar suavidad a los movimientos, gestos, el habla, el tacto, etc.

–       Conectarse con la naturaleza desde un lugar muy sensible.

–       Tocar, abrazar, hacer cariños a otras personas y seres.

–       Perdonar y dejar ir.

–       Escribir, cada día, cinco cosas por las cuáles estamos agradecidos.

–       Meditar con la intención de sanar a otra persona, ser, situación o mundo.

–       Meditar con la visualización de la rueda verde de Anahata, girando en la zona del pecho y expandiéndose con cada respiración.

–       Ubicar las manos en anjali mudra (palma contra palma), en frente del corazón.

–       Cantar mantras a Shiva o Shakti.

–       Ser generoso con el tiempo de uno, dinero, actividades, amor.

–       Tirarse a una pileta/piscina de agua con total desinhibición.

 

Color: Verde
Lugar: Pecho, espalda alta
Elemento: Aire
Vocal:  “a”
Mantra: Yam
Partes del cuerpo: Corazón, pulmones, timo, piel, brazos, manos, espalda alta.
Cualidades positivas: Amor, generosidad, compasión, empatía, altruismo, apertura, confianza.
Cualidades negativas: Ira, celos, posesividad, insensibilidad, alcoholismo, drogadicción, indigencia, confusión, tristeza.
Sentido: Tacto.
Deidad: Shiva, Shakti (en sus varias manifestaciones).

Referencias y más información:

Chakras, Usando el yoga para equilibrar los chakras de Mary Horsley. Gaia Ediciones, 2006.

http://jivamuktiyoga.com/teachings/focus-of-the-month/p/anahata-chakra-level-four

Svadhisthana: El dulce hogar

El segundo chakra, simbólicamente y físicamente, está ubicado un peldaño por encima del primer chakra. Si en el primer chakra el individuo pone sus raíces y establece su existencia en la Tierra, en el segundo chakra va un paso más allá y se establece como individuo singular y único.  Sva significa “aquello que es ello mismo” y dhisthana, “el hogar dentro de uno” o “la dulzura”. Interpretamos entonces que éste chakra representa la dulzura de la vida que nace de cada uno.

Extendemos ésta idea para entender las cualidades mas importantes de éste chakra que son la sexualidad, el placer y la creatividad. Aquí nace el placer en todas sus formas, no meramente sexual. Es el placer de estar vivo, de disfrutar de las pequeñas cosas, de tener entusiasmo al comienzo de cada día. Svadhisthana está ligado a la reproducción y la concepción, no solamente de bebés sino también de ideas. Este chakra es donde se trabaja la pregunta, “¿Quien soy yo?”

El chakra del sexo, por excelencia, es activado en su forma mas potente y generosa con el acto sexual. Cuando la pareja se une, los primeros dos chakras son activados y la energía que se produce de ésta unión tiene el poder hacer subir la energía Kundalini por la columna vertebral, por un lado, y en un nivel de relaciones pone “en espejo” a las dos personas. Uno atrae a la persona que nos demuestra nuestros puntos más fuertes como también los más débiles. Ahí también se manifiesta la búsqueda del “yo” en svadhisthana.

El color naranja, tirando a dorado, que irradia este centro de energía promueve la alegría, la danza, la liberación y el placer.

Técnicas para desbloquear o activar Svadhisthana

Respiración: concentrarse en inhalar hacia el abdomen bajo y exhalar  también desde ahí. Poner la mano en el lugar y sentir las olas de aire.

Asanas: practicar posturas con mucha apertura de pelvis y caderas. Por ejemplo: supta badha konasana, bhujangasana (cobra), shalabasana (langosta), setu bandhasana (medio puente o puente), trikonasana (triángulo), paschimotanasana (pinza), natarajasana (danzarín), chakrasana (la rueda), gomukhasana.

Otras prácticas:

–      Concentrarse en la zona del chakra (el abdomen bajo).

–       Visualizar, a la altura de Svadhisthana, una rueda color naranja  girando en el sentido de las agujas del reloj (en los hombres, gira en el sentido contrario). Con cada inhalación, llevo energía hacia esa zona. Con cada exhalación, siento que se expande la rueda.

–       Repetir mentalmente las frases: “Siento mis emociones. Me permito sentir el placer. Me muevo libremente.” –       Hacer por lo menos una cosa por día que te de placer.

–       Cerrar los ojos al degustar la comida. Comer cosas que te gustan.

–       Enfocarse en la sensualidad; hacer cualquier cosa que te haga sentir más sensual.

–       Repetir el mantra VAM o el sonido “o”.

–       Llever un diario y anotar sentimientos e ideas.

–       Hacer cualquier cosa creativa: arte, música, danza, teatro, etc.

–       Bailar la danza del vientre, salsa o cualquier baile en pareja.

–       Escuchar el ruido del agua de una fuente, río o mar.

–       Nadar, si pueden, el estilo pecho para sentir la apertura de la pelvis.

Mantras: repetir el bija mantra “vam”. Escuchar o cantar el mantra Hari Har Haray. Ir acá:

para escuchar una hermosa versión de Gurunam Singh. Es un mantra para despertar el flujo creativo de la vida.

Color: Naranja/Oro
Lugar: Sacro, genitales
Elemento: Agua
Vocal:  “o”
Mantra: Vam
Partes del cuerpo: Genitales, pelvis, riñon, vejiga, colon, la espalda lumbar y todos los fluidos del cuerpo (sangre, linfa, jugos gástricos, esperma, etc.).
Cualidades positivas: Sensualidad, creatividad, fertilidad, imaginación, sensibilidad, optimismo, independencia, habilidades psíquicas.
Cualidades negativas: Frigidez o impotencia, hipersensibilidad, obsesión sexual, nerviosismo, miedos.
Sentido: Sabor
Deidad: Vishnu, Rakini.

Referencias y más información: Chakras, Usando el yoga para equilibrar los chakras de Mary Horsley. Gaia Ediciones, 2006. http://jivamuktiyoga.com/teachings/focus-of-the-month/p/swadhisthana-chakra-level-two