Sahasrara: Pura divinidad.

Hace seis semanas iniciamos un viaje por la evolución de nuestro ser a través de los chakras. Al final de nuestro viaje a través de los primeros seis vórtices de energía llegamos al chakra maestro, el punto más elevado de nuestro ser: el séptimo chakra, Sahasrara. Llegar hasta este chakra es como el premio después de un largo esfuerzo, la luz al final del túnel, el paraíso que nos espera después de nuestro recorrido. Es el súmmum de nuestra existencia.

En la coronilla de la cabeza, por encima de la cabeza y extendiéndose hacia el Cielo está el denominado Asiento de Shiva, el Loto de los Mil Pétalos, las Miles Maneras o Caminos, el Portal de la Luz. Abrir completamente este chakra es llegar al samadhi, que es el objetivo mas alto del yoga, ese estado de dicha y plenitud absoluto. Samadhi es el Nirvana de los Buddhistas, la auto-realización, la iluminación, el despertar supremo, la comunión, el llegar al Paraíso. Es ese estado al que todos queremos llegar.

Hay muy pocos humanos que logran abrir completamente Sahasrara. Son personas con un desarrollo espiritual excelsio—podemos reconocer algunos pocos líderes espirituales de nuestra época que lo han logrado. Pero eso no quiere decir que nosotros, los humanos comunes y corrientes, no podamos activar el chakra y disfrutar de los efectos de tener este chakra libre de bloqueos densos. Nuestra experiencia de Sahasrara puede ser momentos, chispazos de luz, donde uno siente que se unió a algo mucho mas grande que uno mismo, un sentimiento de felicidad pura, de suprema alegría y paz. Quizás lo hayan sentido durante alguna meditación o momento de contemplación. En realidad, Sahasrara puede abrirse en cualquier momento de la vida y en cualquier persona. No es necesario ser un líder espiritual para poder acceder a él (aunque sea difícil o improbable).

Quizás hayan visto pinturas de líderes espirituales con un halo de luz por encima de la cabeza (Jesus, Buddha, etc.). Esa es Sahasrara. Las personas “iluminadas” tienden a tener esa corona de luz sobre la cabeza. Se dice que el espíritu reside en ese lugar.

Así como el primer chakra es nuestra conexión a la Madre Tierra, nuestro séptimo chakra es nuestra conexión a lo Divino. Es en Sahasrara que nos conectamos con las dimensiones más altas (Dios, el Cosmos, el Universo), recibimos su energía y la llevamos al resto de los chakras. El flujo energético es un ida y vuelta: sube la energía Kundalini y la energía Shakti desde el primer chakra hacia arriba y baja la energía cósmica, la energía Shiva, desde Sahasrara a Muladhara. En éste intercambio de energías, está nuestra capacidad de ser felices y sanar nuestros cuerpos.

Los bebés nacen con este chakra abierto. Quizás ese halo mágico que los rodea viene también de este dato. Con el tiempo, Sahasrara se va cerrando. Pero esta en nosotros revertir el flujo de energía para volver a activarlo.

Técnicas para desbloquear o activar Sahasrara

La única técnica por excelencia para desbloquear el séptimo chakra es la meditación. Como Sahasrara rige todos los otros chakras, clarificarla ya produce un efecto sobre los seis chakras inferiores y viceversa. En cuanto a asanas, se dice que la parada de cabeza es la postura por excelencia para este chakra. En cuanto a mantras, una de las que más se usa para Sahasrara es el Wahe Guru, de la tradición Kundalini.

Otras prácticas:

–       La meditación diaria.

–       Contemplación, en todas sus formas y sentidos.

–       Reflexionar sobre este mantra: “Me veo en todos los demás y los veo a ellos en mí.” ¿Qué tengo yo de las personas que me enojan? ¿Qué tengo en mí de las personas que admiro?”

–       Estar en la naturaleza. Si puedes, en la cima de una montaña.

–       Escuchar los sonidos en silencio.

–       Comer con moderación.

–       Reirse. Mucho.

–       Ser amable y considerado. Compasivo.

–       Practicar yoga, tai chi u otro similar de forma regular.

–       Usar el color violeta o el color blanco.

–       Ser generoso, poner primero a los demás.

–       Entonar el sonido “ng” o cantar el mantra “aum”.

–       Escribir un diario o tomar nota sobre las meditaciones y comentarios sobre lo que uno siente durante las meditaciones.

 

Color: Violeta o blanco.
Lugar: Coronilla, justo encima.
Elemento: Energía.
Vocal:  “m”
Mantra: No tiene. Silencio.
Partes del cuerpo: La cabeza, el cerebro, todo el cuerpo. Glándula pineal.
Cualidades positivas: Espiritualidad, un sentido profundo de la vida, dicha absoluta, entendimiento, compasión, inspiración, humanitarismo.
Cualidades negativas: Problemas psiquiátricos profundos, depresión, no tener propósito de vida ni dirección.
Sentido: Ninguno y todos.
Deidad: Shiva.

Para más información:

http://elyoga.about.com/od/Tradicion/a/S-Eptimo-Chakra-Sahasrara.htm

http://maasyoga.com.ar/los-chakras/

http://www.chakras.net/energy-centers/sahasrara

Chakras, Usando el yoga para equilibrar los chakras de Mary Horsley. Gaia Ediciones, 2006.

 

Ajna: La sabiduría al mando

Después de recorrer todos los estadíos de la evolución humana en los primeros cinco chakras, llegamos al punto de inflexión en Ajna chakra. Es en el entrecejo donde se juntan todas las enseñanzas que aprendimos durante el crecimiento y la evolución. Aquí ya entramos en un nivel de conciencia muy elevado.

Aquí vive nuestro maestro interior. El Guru. “Gu” es ignorancia y oscuridad. “Ru” es sabiduría y luz. El Guru es el que viaje desde la ignorancia hacia la sabiduría, desde las oscuridad a la luz, y  éste chakra es el denominado “Asiento del Guru”.

Aquí se juntan las polaridades. El sol con la luna, el lado derecho con el izquierdo, lo femenino con lo masculino. Hay unidad, en todo sentido. No hay más diferencias ni discriminaciones ni extremos. Hay solo equilibrio. Discernimiento. Claridad. Verdad. Todas las separaciones que fueron  formando la mente intelectual—los torrentes de pensamiento y emoción—son traspasadas. Somos capaces de ver una verdad absoluta e única. Que somos todos partes de lo mismo.

Dos de los canales energéticos más importantes del cuerpo—Ida y Pingala—que suben por la espalda a ambos lados del canal central, se juntan a la altura de Ajna chakra. Ida está del lado izquierdo del cuerpo y representa las cualidades femeninas de tranquilidad, creatividad e reflexión. Pingala sube por el lado derecho y representa lo masculino: la actividad, la lógica y la acción. Luego, es solo Sushumna nadi (el canal central) que sigue hasta el séptimo y último chakra.

Discernimiento. Claridad. Verdad.

Cuando meditamos, estamos equilibrando Ajna chakra. Intentando traspasar maya, la ilusión de la realidad, para poder ver la verdadera realidad. Sentir nuestra propia verdad y actuar acorde a ella. Ajna es ese  tercer ojo que nos permite ver mucho mas allá de lo que aporta la vista (y que, irónicamente, podemos ver mejor con los ojos cerrados).

La intuición se fortalece cuando tenemos abierto este chakra y tenemos más facilidad para percibir los mensajes del universo. Recordamos los sueños y podemos llegar a tener momentos de clarividencia o telepatía. Procedemos en nuestros vidas desde un lugar muy profundo de claridad y dirección.

Ajna está ubicado en la base del cerebro,  justo por encima de la columna vertebral. Su energía se irradia hacia delante, por encima del entrecejo. Rige el cerebro entero, los ojos, la nariz, la cara y el sistema nervioso central. Influye también sobre dos de las glándulas mas potentes del cuerpo: la pituitaria y la pineal. A la glándula pituitaria le dicen “la glándula maestra” y a la pineal, “el asiento del alma”.  La pituitaria produce hormonas y dirige otras glándulas que hacen funcionar todo el sistema del cuerpo, desde la tiroides hasta las glándulas sexuales. La pineal rige nuestros ritmos—tanto el circadiano como el reloj biológico. Sin cualquiera de las dos, no podríamos funcionar.

Es por esto que Ajna en sánscrito significa “comando”. Este chakra es un verdadero centro de comando del ser.

Problemas con este chakra se manifiestan como dolores de cabeza, tumores cerebrales, problemas en los ojos, insomnio, etc.

Lo lindo de este centro de energía es que se puede abrir en cualquier momento y cualquier edad. Todos hemos tenido momentos de apertura—durante meditaciones, durante momentos de dicha…durante esos momentos de la vida donde todo parece tener sentido, todo está bien, todo es claro, todo está en paz. Eso es Ajna.

Técnicas para desbloquear o activar Ajna

Respiración: Anuloma Viloma (respiración alterna). La idea es usar pranayamas y respiraciones que equilibran los dos hemisferios de cerebro, los dos lados del cuerpo.

Asanas: Las posturas de cierre hacia delante, contacto del entrecejo con la Tierra y contemplación. Ejercicios de ojos. Uttanasana y Paschimottanasana (cierre hacia delante en parado y sentado); Balasana (niño); Janu Sirsasana. Meditación.

Mantras: Mantras a Shiva y Shakti, Mahadevashiva. Om asatoma sat gamaya. El mantra Kundalini de Wahe Guru.

Otras prácticas:

–       La meditación.

–       Contemplación, en todas sus formas y sentidos.

–       Mirar el cielo de noche, las estrellas y otros astros.

–       Escuchar los sonidos en silencio.

–       Meditación sobre nadam, el sonido de las células. Ir aquí: http://www.ayurvedatibetano.es/cuencos.html

–       Reflexionar sobre la vida y la dirección que estás tomando.

–       Mirar el cielo azul.

–       Usar el color azul oscuro/índigo/añil.

–       Ser generoso, poner primero a los demás.

–       Entonar el vocablo “i” o el mantra “ohm”.

–       Llevar un diario de sueños, intuiciones y sincronicidades.

–       Estar en silencio, quietud, soledad.

–       Tocar una planta de menta y oler la esencia que permanece en los dedos.

Color: Indigo (azul oscuro hacia violeta).
Lugar: En la base del cerebro, justo encima de la columna.
Elemento: No tiene. Se asocia con la luz.
Vocal:  “i”
Mantra: Ohm.
Partes del cuerpo: Base del cráneo, cerebro, cara, ojos, nariz, sistema nervioso central, glándulas pineal y pituitaria.
Cualidades positivas: Claridad, contentamiento, discernimiento, desapego, intuición, sabiduría, fe, habilidades psíquicas.
Cualidades negativas: Confusión, dudas, arrogancia intelectual, materialismo, exceso de racionalismo, aislamiento, poca espiritualidad.
Sentido: Ninguno y todos.
Deidad: La unión de Shiva y Shakti (Shakti Hakini).

Para más información:

http://maasyoga.com.ar/los-chakras/

http://www.chakras.net/energy-centers/agya

Chakras, Usando el yoga para equilibrar los chakras de Mary Horsley. Gaia Ediciones, 2006.

Vishuddha: La voz de la verdad

Siguiendo por nuestro recorrido de los centros de energía del cuerpo llegamos a la garganta. Ahí gira una rueda de las gamas de los azules—turquesa, celeste, azul grisáceo—que tiene como uno de sus símbolos la luna creciente. El blanco de la luna habla del significado de Vishuddha, que es “pureza” o “purificación”. Shuddhi o shuddha significa “purificar”.

El viaje por los chakras comenzó en la base de la columna, donde establecemos nuestra presencia individual en esta Tierra. A medida que subimos por la columna vertebral vamos expandiéndonos hasta llegar al corazón, cuarto chakra, donde nos conectamos con el resto de la existencia. Cada chakra tiene su lección, su sabiduría. En la garganta, aprendemos a comunicar las verdades internas, nuestras intenciones y nuestros conceptos de lo que es la vida.

La comunicación, la creatividad, la conexión con los mensajes sutiles y etéreos que nos envía el Universo, Dios, aquello en lo que creamos: todo esto reside en el quinto chakra. Aquí es donde ponemos en acción, a través de toda manera de expresión, nuestra verdad. La fé, el discernimento y entendimiento de la vida es lo que aprendemos también aquí.

El elemento de Vishuddha es el éter o Akasha. Es la esencia sutíl que contiene toda la información, la verdad, pasado, presente y futuro de nuestras existencias. Al estar conectado con Vishuddha, uno puede acceder a las señales y mensajes que llegan desde otros planos. El chakra es como un puente entre la verdad que surge de esta conexión y la vocalización de esa verdad.

Así y todo, el sentido del chakra es el oído, no el habla, porque cuándo uno sabe “escuchar” bien (literalmente y metafóricamente , al percibir el conocimiento) es cuando uno puede expresarse de la forma pura.

Vishuddha está ubicado entre la tercera y la quinta vertebra cervical. Se extiende horizontalmente y rige la garganta, las cuerdas vocales, el cuello, la mandíbula, los oídos, los bronquios, el esófago, las tiroides y los paratiroides, los brazos y las manos. Problemas en éstos lugares  pueden indicar bloqueos en éste chakra. Cuando uno no puede vocalizar o expresar su verdad, aparecen problemas en esta zona.

Al trabajar el quinto chakra, uno toma decisiones sobre las creencias e ideas y las comunica abiertamente.

Cuando Vishuddha esta abierta nos expresamos de una forma pura, clara y compasiva.

Técnicas para desbloquear o activar Vishuddha

Respiración: Ujjayi, Bhramari, Bhastrika pranayamas.

Asanas: Las posturas con incluyen apertura y cierre de la garganta. Matsyasana (pez), Setubhandasana (puente), Ustrasana (camello), León (Simhasana), Paschimotanasana (pinza), Bhujangasana (cobra). Movimientos de cuello, mentón, hombros.

Mantras: Kundalini mantras como el sat nam y el wahe guru se usan mucho para abrir el quinto chakra.

Otras prácticas:

–       El canto de mantras.

–       Escuchar los sonidos en silencio.

–       Meditación sobre nadam, el sonido de las células. Ir aquí.

–       Reflexionar sobre la vida y la dirección que estás tomando.

–       Mirar el cielo azul.

–       Usar el color turquesa en un collar, pañuelo o camisa.

–       Practicar la honestidad total.

–       Entonar el vocablo “e” o el mantra “ham”.

–       Hacer visualización y purificación de Vishuddha. Ir aquí.

–       Escribe en una hoja los errores cometidos hacia otras personas, pídeles perdón (hacia adentro) y quema la hoja.

–       Si te duele la garganta, pregúntate: “¿Qué es lo que estoy evitando decirle a alguien?

–       Invertir tiempo en tu creatividad e hacer que fluya.

 

Color: Azul (turques, celeste, grisáceo).
Lugar: Garganta, cervicales.
Elemento: Eter.
Vocal:  “e”
Mantra: Ham
Partes del cuerpo: Garganta, cuerdas vocales, bronquios, esófago, tiroides, mandíbula, oídos, hombros, nariz, dientes, brazos.
Cualidades positivas: Honestidad, claridad en el habla, confianza, expresividad, inspiración, intuición, satisfacción.
Cualidades negativas: Problemas en el habla, excesos en el habla, timidez, crítica excesiva, deshonestidad, indecisión, arrogancia.
Sentido: Oído.
Deidad: Sadashiva, Shakini.

Para más información:

http://maasyoga.com.ar/los-chakras/

http://www.yogapaws.com/yoga-blogs-yoga-paws/bid/55763/Express-Yourself-Five-Yoga-Poses-to-Give-Voice-to-Your-Fifth-Chakra

Chakras, Usando el yoga para equilibrar los chakras de Mary Horsley. Gaia Ediciones, 2006.

Anahata: El amor inquebrantable

El chakra del corazón es el umbral a través del cual podemos salir de nuestro propio ego. Es el paso hacia una realidad mucho más expansiva que nosotros mismos. Detrás de ese paso está la fuerza más grande que contiene este centro del cuerpo: el verdadero y profundo amor.

El amor que nace en Anahata no es solamente un amor sexual ni platónico, ni amor hacia nosotros mismos. Es un amor hacia todo lo que contiene la existencia. Nos nutre, nos sana, nos enaltece. Nos conecta con lo divino. Anahata, en sanscrito, significa “algo que no ha sido quebrado o herido”: esto es lo que tenemos todos en nuestro interior. Solo hay que saber acceder a él.

Nuestra evolución, visto desde los chakras, comienza en los más bajo de la columna vertebral. Nacemos y establecemos nuestra conexión con la Tierra en Muladhara, el primer chakra. A partir del segundo chakra, Svadisthana, creamos nuestra identidad. En el tercero, Manipura, comenzamos a proyectarnos hacia el mundo. Cuando llegamos al cuarto, pegamos ese salto hacia el más allá.

Anahata es como un umbral entre lo terrenal y lo etéreo. Es el lugar donde confluyen las energías yin (que sube desde la Tierra) y yang (que viene desde arriba), la luna y el sol, los costados derecho e izquierdo del cuerpo. Aquí es donde uno tiene que tomar una decisión: vivir su vida según sus miedos o según el amor. Cuando uno elige el amor, confiar en el sentido elevado de la vida, dejar fluir, se abre el chakra y nos permite seguir el viaje hacia los chakras superiores.

Si está bloqueado Anahata, los síntomas pueden ser la tristeza, la desconfianza, la ira y la irritabilidad, los celos, la posesividad, la crítica constante del otro, inestabilidad emocional, dificultad en las relaciones, miedo al futuro. Pueden aparecer problemas del corazón, pulmones, timo, pechos, piel, brazos y manos. Desde el punto de vista energético, todo está ligado a la incapacidad de afrontar los miedos y el temor ante la incertidumbre del mañana.

Cuando uno tiene equilibrio y apertura en este chakra, se siente cómodo en la vida, alegre y confiado. No hay dificultad en relacionarse con el otro, hay intimidad en la pareja, compasión hacia los demás, capacidad para perdonar y dejar ir y confianza hacia el futuro. El amor por todos los procesos de la vida hace que uno confíe, a pesar de la imprevisibilidad de la existencia.

Este es uno de los chakras mas fáciles de sentir—basta nomás poner una mano en el corazón y experimentar lo que produce ese gesto. Es una energía plena, hermosa, dulce y relajante. Un corazón abierto otorga fuerza, alegría y la confianza de saber que nuestros caminos están en buenas manos.

Técnicas para desbloquear o activar Anahata

Respiración: Cualquier forma de respiración o pranayama que uno practique ayuda a activar Anahata. La respiración misma actúa como un suave masaje al corazón. El aire, el elemento base de Anahata, nos da vida a través del prana. El prana va llegando a todas las células, cada parte del cuerpo. Nuestro corazón y nuestros pulmones son alimentados con cada entrada de aire y el cuerpo entero se relaja con cada exhalación. El chakra se expande cada vez que respiramos con intención.

Asanas: Las posturas con mucha apertura de pecho, especialmente las que hacen que nos echemos hacia atrás, activan el chakra. El echarse para atrás implica tener confianza en que voy a estar bien. Tomar ese riesgo, enfrentarlo, ayuda a erradicar miedos y aumentar la fortaleza interior. Dhanurasana (arco), Urdhva dhanurasana (rueda), Bhujangasana (cobra), Ustrasana (camello), Trikonasana (triángulo), Wild Thing, Eka Pada Rajakapotasana, Supta baddha konasana.

Otras prácticas:

–       Entonar el vocablo “a” en tres exhalaciones.

–       Entonar el bija mantra “yam” en tres exhalaciones o durante la práctica de asanas.

–       Masajear la parte interna del pie, justo por encima del metatarso del dedo gordo y la zona aledaña.

–       Escuchar o cantar cualquier música que nos relaje o nos anime.

–       Practicar la amabilidad.

–       Incorporar suavidad a los movimientos, gestos, el habla, el tacto, etc.

–       Conectarse con la naturaleza desde un lugar muy sensible.

–       Tocar, abrazar, hacer cariños a otras personas y seres.

–       Perdonar y dejar ir.

–       Escribir, cada día, cinco cosas por las cuáles estamos agradecidos.

–       Meditar con la intención de sanar a otra persona, ser, situación o mundo.

–       Meditar con la visualización de la rueda verde de Anahata, girando en la zona del pecho y expandiéndose con cada respiración.

–       Ubicar las manos en anjali mudra (palma contra palma), en frente del corazón.

–       Cantar mantras a Shiva o Shakti.

–       Ser generoso con el tiempo de uno, dinero, actividades, amor.

–       Tirarse a una pileta/piscina de agua con total desinhibición.

 

Color: Verde
Lugar: Pecho, espalda alta
Elemento: Aire
Vocal:  “a”
Mantra: Yam
Partes del cuerpo: Corazón, pulmones, timo, piel, brazos, manos, espalda alta.
Cualidades positivas: Amor, generosidad, compasión, empatía, altruismo, apertura, confianza.
Cualidades negativas: Ira, celos, posesividad, insensibilidad, alcoholismo, drogadicción, indigencia, confusión, tristeza.
Sentido: Tacto.
Deidad: Shiva, Shakti (en sus varias manifestaciones).

Referencias y más información:

Chakras, Usando el yoga para equilibrar los chakras de Mary Horsley. Gaia Ediciones, 2006.

http://jivamuktiyoga.com/teachings/focus-of-the-month/p/anahata-chakra-level-four

Volver a las bases

Esta ultima semana estuvimos trabajando el primer chakra en mis clases de yoga. Durante las próximas seis semanas seguiremos este recorrido por los siete centros de energía más importantes del cuerpo humano. La limpieza de los chakras es un proceso hermoso que ayuda a eliminar muchas molestias, tensiones y preocupaciones que existen en el cuerpo a causa, muchas veces, de bloqueos energéticos. Concentrarse en cada chakra es un acto de esfuerzo que, si es efectivo, llega a una sensación de liberación y equilibrio. Es increíble ver como una clase de limpieza de chakras logra cambiar las caras de mis alumnos. 

El trabajar el primer chakra, Muladhara, ha sido un viaje hacia el pasado, en cierto sentido. Es volver a esa primer instancia de la vida donde uno tenía solamente las necesidades básicas para poder vivir: respirar, comer, ir al baño, dormir, refugiarse. Es apoyarse en las bases, en los isquiones (los huesitos de la cola), sentirse apoyado por el aire detrás de la espalda en la postura de sentado. Es concentrarse en la base de la columna y sentir nomás lo que reside allí.

Pueden surgir muchas emociones durante este proceso. En mi caso particular, se me despertaron algunos miedos que tenía (los miedos nacen en éste chakra) y he vuelto a las herramientas de descarga que aprendí hace muchísimos años en mis primeras clases de conciencia corporal para encauzar esos miedos. Otra vuelta al pasado. Fue todo parte del proceso. Trabajar los chakras es limpiar y solidificar la base, primero, para poder ir desplegando toda tu energía en su mayor magnitud.

Hoy es el último día de la Semana Muladhara. Los invito a oler la fragancia de las flores, las esencias de la cocina, los aromas en el aire. En Buenos Aires llueve– que mejor momento para salir al jardín o ir al parque para inhalar los olores que despierta la lluvia! 🙂

Si querés acompañarnos en este recorrido por los siete chakras, comenzá un par de días con el primer chakra y luego entrá a trabajar el chakra de la semana. No se puede lograr el fluir correcto de la energía sin primero activar los chakras inferiores al que estamos trabajando.

Maniana comenzamos con la Semana Svadisthana, el segundo chakra– empiecen a juntar sus objetos y ropas anaranjadas y a celebrar!

Para ver mi escrito sobre los chakras: https://yoganima.wordpress.com/2013/06/04/los-chakras-ruedas-de-energia/

Para ver mi escrito sobre Muladhara, el primer chakra: https://yoganima.wordpress.com/2013/06/05/muladhara-el-chakra-raiz/